Hipotiroidismo y menopausia: cómo afecta a tus huesos y tu entrenamiento

Hipotiroidismo y menopausia: cómo afecta a tus huesos y tu entrenamiento

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El hipotiroidismo en menopausia es una de las combinaciones más frecuentes y peor explicadas en la salud de la mujer. Millones de mujeres conviven con ambas condiciones simultáneamente, y la mayoría no sabe que la interacción entre la tiroides y los estrógenos tiene consecuencias directas sobre sus huesos, su masa muscular y su capacidad para entrenar.

Si tienes Hashimoto o hipotiroidismo y estás en perimenopausia o menopausia, es probable que hayas recibido dos mensajes contradictorios. Uno: "tu tiroides está controlada con la pastilla, no te preocupes". Dos: "la menopausia te quita hueso, pero es normal a tu edad". Ninguno de los dos te da herramientas reales para actuar.

La realidad es más compleja y, paradójicamente, más esperanzadora de lo que esos mensajes sugieren. La ciencia de los últimos cinco años ha aportado datos concretos sobre cómo la disfunción tiroidea modifica el metabolismo óseo, cuál es el nivel de TSH que mejor protege tus huesos, y qué tipo de ejercicio puede marcar una diferencia real cuando convives con ambas condiciones. Eso es lo que vas a encontrar aquí.

Tiroides y hueso: una relación que pocos te explican bien

Para entender por qué tu tiroides importa para tus huesos, necesitas conocer un mecanismo fundamental: las hormonas tiroideas (T3 y T4) son reguladores directos del remodelado óseo. No es un efecto secundario ni una correlación vaga. Es una acción directa sobre las células que construyen y destruyen hueso.

El remodelado óseo es un proceso continuo en el que dos tipos de células trabajan en equilibrio. Los osteoblastos forman hueso nuevo. Los osteoclastos reabsorben hueso viejo. Este ciclo, que se repite constantemente en todo tu esqueleto, está regulado por señales hormonales, entre ellas las hormonas tiroideas, los estrógenos, la PTH y la vitamina D.

Según la revisión de Delitala, Scuteri y Doria (2020), publicada en el Journal of Clinical Medicine, las hormonas tiroideas son esenciales para el desarrollo esquelético normal y el metabolismo óseo adulto, pero pueden tener efectos perjudiciales en estados de disfunción tiroidea. En concreto:

  • El hipertiroidismo (exceso de hormonas tiroideas) acelera el remodelado óseo, incrementa la resorción y produce una pérdida neta de hueso. El riesgo de osteoporosis por alto recambio óseo está bien documentado.
  • El hipotiroidismo (déficit de hormonas tiroideas) ralentiza tanto la formación como la resorción ósea. El recambio se frena en ambas direcciones, lo que en principio no reduce la densidad mineral ósea (DMO), pero tampoco la mejora.

Esta es la primera idea importante: el hipotiroidismo en sí mismo no destruye hueso de forma directa como lo hace el hipertiroidismo. Lo que hace es alterar la dinámica del remodelado, y eso tiene consecuencias cuando se combina con la caída de estrógenos de la menopausia.

La vía Wnt y la esclerostina: el mecanismo que conecta todo

El remodelado óseo no es un proceso aleatorio. Está coordinado por vías de señalización moleculares, y una de las más importantes es la vía Wnt (pronunciado "wint"). Esta vía activa los osteoblastos y promueve la formación de hueso nuevo. Cuando funciona bien, el hueso se renueva con eficacia.

Según Kenkre y Bassett (2018), las hormonas tiroideas modulan directamente esta vía y también influyen sobre la esclerostina, una proteína producida por los osteocitos que actúa como freno de la formación ósea. En hipotiroidismo, la señalización Wnt puede verse atenuada, lo que reduce la capacidad del hueso para responder a estímulos mecánicos como el ejercicio de carga.

Traducido: si tienes hipotiroidismo, tu hueso puede ser menos eficiente a la hora de adaptarse al entrenamiento. No significa que no responda. Significa que necesitas ser más estratégica con el tipo de estímulo que le das.

¿Por qué el hipotiroidismo es tan frecuente en la menopausia?

No es casualidad que tantas mujeres en perimenopausia o menopausia reciban un diagnóstico de hipotiroidismo o Hashimoto. Hay razones fisiológicas detrás de esta coincidencia.

Un estudio transversal de Kim et al. (2022), publicado en Thyroid, analizó a 53.230 mujeres mayores de 40 años y encontró que la prevalencia de hipotiroidismo manifiesto aumentaba significativamente en la transición menopáusica tardía y la postmenopausia, con una ratio de prevalencia ajustada de 1,61 en la transición tardía y 1,66 en la postmenopausia, comparado con las mujeres premenopáusicas. El hipotiroidismo subclínico también mostró un aumento significativo en estas mismas etapas.

Las razones de esta asociación incluyen:

  • Cambios inmunológicos: la caída de estrógenos modifica la regulación inmunitaria. Los estrógenos tienen efectos inmunomoduladores, y su descenso puede exacerbar la autoinmunidad tiroidea, como la que caracteriza a la tiroiditis de Hashimoto.
  • Cambios en las proteínas transportadoras: los estrógenos aumentan la globulina fijadora de tiroxina (TBG). Cuando los estrógenos caen, cambia la farmacocinética de las hormonas tiroideas, lo que puede alterar los niveles efectivos de T3 y T4 disponibles para los tejidos.
  • Envejecimiento tiroideo: la glándula tiroides pierde eficiencia con la edad, independientemente de la menopausia.

Según la revisión de Frank-Raue y Raue (2023) en Deutsches Arzteblatt International, entre el 8% y el 10% de las mujeres en su quinta y sexta década presentan niveles disminuidos de TSH, y en las tratadas con levotiroxina, el 21,6-27,2% tiene TSH suprimida. Esta cifra es alarmante porque, como veremos, la supresión de TSH por sobretratamiento es uno de los mayores riesgos óseos que pueden darse en mujeres menopáusicas con hipotiroidismo.

El doble impacto: cuando la falta de estrógenos se suma a la disfunción tiroidea

Aquí está el núcleo del problema. Una mujer en menopausia ya pierde entre el 2% y el 5% de su masa ósea por año durante los primeros 5-7 años, por la caída de estrógenos. Si a eso le sumas una disfunción tiroidea mal controlada, el efecto se multiplica.

TSH suprimida: el riesgo invisible del sobretratamiento

El dato más relevante para una mujer con hipotiroidismo en menopausia no es si tiene hipotiroidismo. Es cómo de bien controlado está su tratamiento con levotiroxina.

El problema más frecuente y más peligroso para los huesos no es el hipotiroidismo en sí, sino el sobretratamiento con levotiroxina, que provoca una supresión de TSH y genera un estado de hipertiroidismo subclínico iatrogénico, es decir, provocado por la medicación.

Según el metaanálisis de datos individuales de Segna et al. (2017), publicado en el Journal of Internal Medicine y basado en 5.458 participantes de seis cohortes prospectivas, el hipertiroidismo subclínico se asoció con una mayor pérdida ósea anual en el cuello femoral: -0,18% adicional por año comparado con personas eutiroideas. En personas con TSH muy suprimida (por debajo de 0,10 mIU/L), la pérdida anual en el cuello femoral fue de -0,59% y en la cadera total de -0,46%.

En cambio, el hipotiroidismo subclínico no se asoció con pérdida ósea en ninguna localización.

Esto significa algo muy concreto: si tomas levotiroxina y tu TSH está demasiado baja, estás perdiendo hueso de forma acelerada sin saberlo. Y si encima estás en menopausia, ese efecto se suma al que ya produce la caída de estrógenos.

El mayor riesgo para tus huesos no es el hipotiroidismo. Es que tu medicación esté mal ajustada.Infografía sobre el riesgo óseo del sobretratamiento con levotiroxina y supresión de TSH en mujeres postmenopáusicas (Segna et al. 2017).RIESGO ÓSEO INVISIBLE · SOBRETRATAMIENTO CON LEVOTIROXINAEl Mayor Riesgo No Es el Hipotiroidismo; Es la Medicación Mal AjustadaTSH suprimida (<0,10 mIU/L): -0,59% de pérdida anual en cuello femoral (Segna 2017)TSH SUPRIMIDA (<0,10 mIU/L)-0,59% Pérdida / Año• Hipertiroidismo Subclínico Iatrogénico:El exceso de medicación acelera la resorciónósea en el cuello femoral y columna.• Prevalencia Elevada:21,6% - 27,2% de las mujeres tratadas presentanTSH suprimida por sobretratamiento.RIESGO INVISIBLE DE FRACTURAHIPOTIROIDISMO SUBCLÍNICO SIN TRATARSin Pérdida Acelerada Directa• Recambio Óseo Ralentizado:Tanto la formación como la destrucción se frenan,manteniendo la DMO estable en el tiempo.• Conclusión Clínica:El daño directo proviene del exceso de levotiroxina,no del hipotiroidismo fisiológico en sí.REVISIÓN PERIÓDICA CON DOSIS AJUSTADA Fuentes: Segna et al., J Intern Med 2017 · Frank-Raue & Raue, Dtsch Arztebl Int 2023 Evita la supresión de TSH ajustando periódicamente tu dosis de levotiroxina con tu endocrino

Dato clave: Un metaanálisis en 5.458 pacientes (Segna 2017) reveló que la TSH suprimida (&lt;0,10 mIU/L) por sobretratamiento acelera la pérdida ósea anual (-0,59% en cuello femoral).

El rango de TSH que protege tus huesos

Un estudio de Ji et al. (2024), publicado en Endocrine, analizó datos del NHANES (2007-2010) en mujeres postmenopáusicas mayores de 50 años y encontró que los niveles de TSH en el rango medio (entre 1,38 y 2,32 mIU/L) se asociaban con la mayor densidad mineral ósea en la columna.

Esto no significa que debas obsesionarte con un número exacto, pero sí que vale la pena tener una conversación informada con tu endocrino sobre dónde está tu TSH y si tu dosis de levotiroxina necesita ajuste. Muchas mujeres llevan años con la misma dosis sin que nadie revise si sigue siendo la adecuada para esta etapa de su vida.

Frank-Raue y Raue (2023) son categóricos en su recomendación clínica: en mujeres perimenopáusicas y postmenopáusicas tratadas con levotiroxina, la supresión de TSH debe evitarse activamente. El hipertiroidismo por exceso de medicación incrementa tanto el riesgo cardiovascular (hazard ratio 3,3) como el riesgo de fracturas vertebrales (hazard ratio 3,57).

No es solo si tomas la pastilla. Es dónde está tu TSH lo que protege tus huesos.Infografía sobre los niveles de TSH óptimos (1,38-2,32 mIU/L) para proteger la masa ósea en la postmenopausia (Ji et al. 2024).RANGOS ÓPTIMOS EN POSTMENOPAUSIA · ESTUDIO NHANES¿Dónde Está Tu TSH? El Rango Óptimo Para Tus HuesosTSH 1,38 - 2,32 mIU/L: máxima DMO lumbar en mujeres >50 años (Ji et al. 2024)<0,101,01,38 - 2,32 (Óptimo)>4,50TSH SUPRIMIDA (<0,45 mIU/L)Zona de Riesgo Iatrogénico• Exceso de levotiroxina en sangre.Multiplica el riesgo de osteoporosis y caídas.Incrementa el riesgo cardiovascular (HR 3,3)y de fractura vertebral (HR 3,57).RANGO MEDIO ÓPTIMO (1,38 - 2,32 mIU/L)Zona de Máxima Protección Ósea• Remodelado fisiológico equilibrado.Asociado con la mayor DMO en columna vertebralsegún los datos de salud del NHANES en mujeresposmenopáusicas tratadas de forma adecuada. Fuentes: Ji et al., Endocrine 2024 · Frank-Raue & Raue, Dtsch Arztebl Int 2023 No te conformes con estar "en rango": busca junto a tu médico el rango medio óptimo para tu esqueleto

Dato clave: Un análisis NHANES (Ji 2024) asoció los niveles de TSH en rango medio (1,38 a 2,32 mIU/L) con la máxima densidad mineral ósea en la columna.

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¿Puedes entrenar con hipotiroidismo? Lo que dice la evidencia

Depende. No de si puedes o no puedes mover tu cuerpo, que por supuesto puedes. Depende de qué esperas conseguir y de cómo adaptas el entrenamiento a tu situación real.

El ejercicio no cambia tu función tiroidea (y eso está bien)

Una de las preguntas más frecuentes es si el ejercicio puede "mejorar" la función tiroidea. La respuesta honesta, basada en la evidencia actual, es que probablemente no de forma directa, pero eso no invalida su utilidad.

Según la revisión sistemática y metaanálisis de Dunabeitia et al. (2024), publicada en Scandinavian Journal of Clinical and Laboratory Investigation, que incluyó 10 estudios en personas con hipotiroidismo (la mayoría mujeres con hipotiroidismo subclínico), el ejercicio mostró una tendencia no significativa hacia la reducción de los niveles de TSH. Tanto el entrenamiento aeróbico como el de resistencia fueron seguros y generaron mejoras en variables relacionadas con la salud física y mental, pero sin un impacto significativo directo sobre la función tiroidea.

La conclusión de los autores es clara: el ejercicio no normaliza la tiroides, pero mejora significativamente los resultados secundarios que más afectan a la calidad de vida en hipotiroidismo: composición corporal, capacidad aeróbica, estado de ánimo y marcadores metabólicos.

Entrenamiento combinado: la mejor opción según la evidencia

Un ensayo clínico aleatorizado de Ahmad et al. (2023), publicado en Complementary Therapies in Clinical Practice, comparó tres modalidades de ejercicio en 60 mujeres con hipotiroidismo clínico de 35 a 45 años, todas bajo tratamiento con levotiroxina:

  • Grupo aeróbico (AT): ejercicio cardiovascular a intensidad baja-moderada.
  • Grupo de fuerza (RT): entrenamiento de resistencia a intensidad baja-moderada.
  • Grupo combinado (AT+RT): ambas modalidades.
  • Grupo control: sin ejercicio.

Después de 12 semanas, tres sesiones por semana, los tres grupos de ejercicio mostraron mejoras significativas en todas las variables frente al control. Pero el grupo combinado (aeróbico + resistencia) fue superior en dos aspectos clave:

  • Mayor mejora en los niveles de TSH comparado con los grupos de una sola modalidad.
  • Mayor mejora en la calidad de vida mental (componente mental del SF-12).

El grupo aeróbico fue el que más mejoró la capacidad cardiovascular (VO2 máx estimado), pero los niveles de T4, el perfil lipídico y la calidad de vida física mejoraron de forma similar en los tres grupos de ejercicio.

Este estudio es particularmente relevante porque demuestra que el entrenamiento de fuerza no solo es seguro en mujeres con hipotiroidismo, sino que combinado con ejercicio aeróbico produce los mejores resultados globales.

Tu tiroides no mejora con ejercicio. Pero todo lo demás que importa, sí.Infografía sobre la sinergia del entrenamiento combinado (fuerza + aeróbico) en mujeres con hipotiroidismo (Ahmad et al. 2023).SINERGIA DE ENTRENAMIENTO · HIPOTIROIDISMO Y MENOPAUSIATu Tiroides No Se Cura Con Ejercicio; Lo Demás SíFuerza + Aeróbico: la combinación con mayor impacto metabólico y mental (Ahmad 2023)1FUERZA PROGRESIVA• Tensión Mecánica:Fuerza pesada en cargapara activar el hueso.• Masa Magra:Previene el catabolismo.Estimulo Óseo Activo2TRABAJO AERÓBICO• Capacidad CV:Mejora la eficiencia deoxígeno y resistencia.• Perfil Lipídico:Regula lípidos en sangre.Salud Vascular3EFECTO COMBINADO• Ensayo Clínico (12 sem):La combinación AT+RT logróla mayor mejora en TSH.• Calidad de Vida (SF-12):Mayor beneficio mental.Máxima SinergiaESTRATEGIA RECOMENDADA Combina 2 días de fuerza pesada supervisada con 1-2 días de trabajo cardiovascular moderado. Fuentes: Ahmad et al., Complement Ther Clin Pract 2023 · Dunabeitia et al., 2024 El entrenamiento de fuerza y aeróbico combinado es la intervención más completa en hipotiroidismo

Dato clave: El ensayo clínico de Ahmad et al. (2023) en 60 mujeres con hipotiroidismo demostró que combinar fuerza y aeróbico genera las mayores mejoras en TSH y calidad de vida.

Implicaciones prácticas: cómo adaptar tu entrenamiento

Si tienes hipotiroidismo y estás en perimenopausia o menopausia, el entrenamiento no es opcional. Es una de las herramientas más potentes que tienes para proteger tus huesos, tu masa muscular y tu salud metabólica. Pero necesitas tener en cuenta algunas particularidades.

Lo que sí deberías hacer

  • Entrenar fuerza con cargas progresivas: tu hueso necesita estímulos mecánicos suficientes para activar el remodelado. El hipotiroidismo puede ralentizar la respuesta ósea, lo que hace aún más importante que el estímulo sea adecuado. Cargas ligeras con muchas repeticiones no van a producir ese efecto.
  • Combinar fuerza con ejercicio aeróbico: según Ahmad et al. (2023), esta combinación es la que produce mejores resultados en mujeres con hipotiroidismo. No tiene que ser complejo: dos sesiones de fuerza y una o dos de trabajo cardiovascular a la semana es un punto de partida razonable.
  • Incluir ejercicios de impacto si tu situación lo permite: saltos con caída controlada, subidas de step con carga, ejercicios pliométricos adaptados. El impacto genera fuerzas de reacción contra el suelo que estimulan el hueso de forma diferente a la tracción muscular.
  • Monitorizar la fatiga y la recuperación: el hipotiroidismo puede afectar la capacidad de recuperación, especialmente si la dosis de levotiroxina no está bien ajustada. Si notas que tardas más de lo normal en recuperarte entre sesiones, es una señal de que algo necesita revisión, ya sea la programación del entrenamiento o tu medicación.
  • Priorizar la consistencia sobre la intensidad extrema: más no es mejor, mejor es mejor. Un programa de dos o tres sesiones semanales mantenido durante meses va a ser infinitamente más eficaz que entrenar cinco días una semana y luego desaparecer dos semanas porque estás agotada.

Lo que deberías revisar con tu endocrino

  • Tu nivel de TSH actual: si está por debajo de 0,45 mIU/L, podrías estar en hipertiroidismo subclínico iatrogénico, que acelera la pérdida ósea.
  • La fecha de tu último ajuste de dosis: la perimenopausia cambia las necesidades de levotiroxina. Un ajuste que era correcto hace tres años puede no serlo hoy.
  • Tus niveles de vitamina D y calcio: el hipotiroidismo y la menopausia comparten una tendencia a la deficiencia de vitamina D, que a su vez afecta la absorción de calcio y el remodelado óseo.
  • Si tienes una densitometría reciente: cualquier mujer con hipotiroidismo en menopausia debería tener un control de DMO. No es alarmismo. Es prevención inteligente.

¿El hipotiroidismo protege tus huesos? El mito que necesita contexto

Hay una idea que circula en internet y que, como muchos mitos, tiene una base parcial de verdad: "el hipotiroidismo protege los huesos porque frena la resorción ósea". Vamos a desmontar esto con matices.

Es cierto que el hipotiroidismo reduce el recambio óseo. Al frenar la actividad de los osteoclastos, hay menos destrucción de hueso. Según Delitala et al. (2020), el hipotiroidismo manifiesto reduce tanto la resorción como la formación ósea, y los datos disponibles no demuestran una relación clara entre hipotiroidismo y disminución de la DMO en adultos.

Pero esto no significa que tus huesos estén protegidos. Hay tres razones por las que esta idea es peligrosamente simplista:

  1. El hueso que no se renueva envejece. Un recambio óseo excesivamente bajo significa que el hueso viejo, microdañado, no se reemplaza. La calidad del hueso puede deteriorarse aunque la cantidad (medida por DMO) se mantenga estable.
  1. La menopausia cambia las reglas. La caída de estrógenos activa los osteoclastos de forma potente, independientemente de lo que haga la tiroides. En una mujer hipotiroidea en menopausia, el efecto protector teórico del hipotiroidismo puede verse completamente anulado por la pérdida estrogénica.
  1. El tratamiento con levotiroxina elimina el supuesto beneficio. Si estás tomando levotiroxina para normalizar tu función tiroidea, ya no estás hipotiroidea. Estás eutiroidea (si la dosis es correcta) o en riesgo de hipertiroidismo subclínico (si la dosis es excesiva). En cualquiera de los dos casos, el hipotiroidismo ya no "protege" nada.

La conclusión práctica: no cuentes con tu hipotiroidismo como escudo para tus huesos. Cuenta con un buen control endocrinológico y un programa de entrenamiento adecuado.

Lo que pocas mujeres saben: la fatiga tiroidea y la sarcopenia comparten mecanismos

Uno de los aspectos más invisibles del hipotiroidismo en la menopausia es su efecto sobre el músculo. Las hormonas tiroideas regulan el metabolismo energético muscular, la síntesis proteica y la función mitocondrial. Cuando están bajas, el músculo pierde eficiencia.

La sarcopenia (pérdida de masa y función muscular) es una consecuencia conocida del envejecimiento y de la menopausia. Pero en mujeres con hipotiroidismo, este proceso puede acelerarse por una doble vía: la caída hormonal propia de la menopausia y la insuficiencia de hormonas tiroideas para mantener el metabolismo muscular.

Esto tiene una implicación directa sobre los huesos. El músculo y el hueso están conectados biomecánicamente: cuanta más fuerza genera un músculo al contraerse, mayor es el estímulo mecánico que recibe el hueso al que está unido. Si pierdes músculo, pierdes capacidad de estimular el hueso. Es un círculo vicioso que se retroalimenta.

El entrenamiento de fuerza rompe ese círculo en los dos eslabones: mantiene la masa muscular y genera el estímulo mecánico que el hueso necesita para remodelarse. Por eso es tan importante no limitarse al ejercicio aeróbico cuando tienes hipotiroidismo y menopausia.

Conclusión: dos condiciones, una estrategia

El hipotiroidismo y la menopausia convergen en la vida de muchas mujeres, y su interacción sobre los huesos es más compleja de lo que suele explicarse en una consulta de 10 minutos. Pero la complejidad no tiene que paralizarte.

Los tres puntos clave que deberías llevarte de este artículo:

  1. El mayor riesgo óseo no es el hipotiroidismo, sino su sobretratamiento. Una TSH suprimida por exceso de levotiroxina acelera la pérdida ósea de forma significativa, especialmente en mujeres postmenopáusicas.
  1. El entrenamiento combinado de fuerza y ejercicio aeróbico es la modalidad con mejores resultados en mujeres con hipotiroidismo: mejora la composición corporal, los niveles de TSH, la capacidad cardiovascular y la calidad de vida.
  1. Tus huesos necesitan estímulos mecánicos adecuados, y el hipotiroidismo puede hacer que la respuesta ósea sea más lenta. Eso no es una razón para no entrenar. Es una razón para hacerlo de forma más inteligente y consistente.

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Preguntas frecuentes sobre hipotiroidismo, menopausia y huesos

¿El hipotiroidismo causa osteoporosis?

No directamente: el hipotiroidismo en sí no destruye hueso como el hipertiroidismo. El mayor riesgo óseo está en el sobretratamiento con levotiroxina, que suprime la TSH y genera un hipertiroidismo subclínico que sí acelera la pérdida ósea de forma significativa.

¿Cuál es el nivel de TSH ideal para proteger los huesos en menopausia?

Estudios en mujeres postmenopáusicas indican que niveles de TSH en el rango medio (entre 1,38 y 2,32 mIU/L) se asocian con la mayor densidad ósea en columna. Si tu TSH está por debajo de 0,45, podrías estar perdiendo hueso por exceso de medicación tiroidea.

¿Se puede entrenar fuerza con hipotiroidismo?

Sí, y es especialmente recomendable. Un ensayo clínico demostró que combinar entrenamiento de fuerza con ejercicio aeróbico produce los mejores resultados en mujeres con hipotiroidismo: mejora la composición corporal, los niveles de TSH y la calidad de vida.

¿Por qué es tan frecuente el hipotiroidismo durante la menopausia?

Porque la caída de estrógenos modifica la regulación inmunitaria y puede exacerbar la autoinmunidad tiroidea. Además, cambian las proteínas transportadoras de hormonas tiroideas y la glándula tiroides pierde eficiencia con la edad. La prevalencia de hipotiroidismo aumenta significativamente en la transición menopáusica.

Bibliografía

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  1. Frank-Raue K, Raue F. Thyroid Dysfunction in Peri- and Postmenopausal Women — Cumulative Risks. Deutsches Arzteblatt International. 2023;120(18):311-316. DOI: 10.3238/arztebl.m2023.0069
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